¿Cuál fue nuestra escuela como padres para enfrentarlos?

Personalmente como padre estoy claro de una cosa, no quiero que mis hijos sean un clon de mí (y hasta este día no he conocido a algún padre que lo quiera).  Entonces: ¿qué debo hacer para no continuar cometiendo los mismos errores en la enseñanza a mis hijos?  Las herramientas con las que contamos son el mismo comportamiento y educación que nuestros padres modelaron para nosotros en nuestra niñez, este estándar ya no es suficiente hoy en día.

Para muchos de nosotros la palabra de nuestros padres era ley y tenía mérito, en el hogar nos enseñaron obediencia y sumisión. Temor y vergüenza fueron en muchos casos los mecanismos que utilizaron para corregirnos cuando el comportamiento era inadecuado.

Antes teníamos acceso limitado a la información y ésta estaba canalizada por nuestros padres, lo cual producía una cadena de mando (el mito de los padres que lo sabían casi todo).

Con las nuevas tecnologías ese mito ha sido derribado.  La información está por todos lados: audio, video, redes, chats, etc., al alcance de todos y esto  ha causado que la opinión de los padres sea solo un punto de referencia.  Las emociones no se comentaban, se bloqueaban o reprimían,  ahora sabemos que esto tiene una relación directa con nuestros problemas para relacionarnos con otros y con nosotros.  En algunos otros casos preferimos no mostrarnos (parecer invisibles) para no ser víctimas nuevamente de nuestras experiencias del pasado: las que nos causaron dolor.

 

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